La Virgen del Alba

LA ERMITA DE LA VIRGEN DEL ALBA
La ermita de la Virgen de Alba está en uno de los municipios más montañosos de Asturias, Quirós. A ella sólo se puede subir a pie o a caballo. Se alza sobre la peña de Alba (1.600 m.). Dista de Oviedo 44 Km.

HISTORIA
El Papa San Pío V, el año 1581, erige canónicamente este santuario. El edificio es una sencilla ermita en el monte. Su retablo, policromado y dorado, es del siglo VXIII. La imagen es de vestir.

LEYENDA
La leyenda dice que en un pueblín de aquella zona, Villar, vivía una niña llamada María. Era la mayor de once hermanos. La mandaban al monte, a cuidar ovejas. Allí pasaba todo el día. En la montaña buscaba flores para ofrecérselas a una bellísima señora que moraba en la cueva de la Peña de Alba. Un día, el lobo le devoró una oveja. María, triste y temerosa de lo que podría ocurrirle cuando volviera a casa, entró en la cueva y pidió auxilio a la hermosa señora que tantas veces había visto en sueños. En aquel instante, ante sus ojos se apareció una oveja idéntica a la que había comido el lobo. La niña contó lo que le había sucedido, y todo el pueblo acudió a aquel lugar. En la cueva encontraron una imagen de la Virgen enterrada. La desenterraron y le construyeron una ermita en la que se venera desde hace siglos con el nombre de Alba.

FIESTA
Los pueblos vecinos, Quirós, Lena, Riosa, Morcín, Proaza, Grado y otros, peregrinan a la Virgen de Alba el día 15 de Agosto. Se cuenta que, durante muchos años, el día 15 de Agosto, a las cinco de la mañana, salía de Pola de Lena hacia la ermita una vistosa cabalgata compuesta por más de cien caballerías, para asistir a la festividad de la Virgen de Alba. Era sobre todo la juventud la que protagonizaba este desfile mañanero. A medio camino, en las Morteras, hacían un alto para descansar. Luego reemprendían la marcha hacia la ermita, en fila india. Era todo un espectáculo de alegría y de fe.

PATRONA DE ESTA PARROQUIA DE ALCORCÓN
El año 1980 se inauguró en Alcorcón esta parroquia bajo la advocación VIRGEN DEL ALBA El autor de la imagen que está en el templo parroquial es D. Juan Manuel Martín Munuera.

 

Alberto López Rodríguez, siendo párroco, compuso este himno:

Pies descalzos, vientre hendido,
manos abiertas,
rostro sereno y tranquilo:
la imagen de mi patrona.
Lucero que espera el alba
y nos entrega a su Hijo.

Tú mantienes la esperanza
hasta que el sol se hace fuego.
El sol es tu Hijo, María.
Y tú, María, el lucero.

Botas altas, pies heridos,
puños cerrados,
rostros crispados, felinos:
la imagen de muchos hombres.
Nos cuesta, Madre, vivir
el evangelio de Cristo.

Más justicia, nuevos signos,
manos unidas, bienes mejor repartidos:
la imagen de un mundo nuevo.
Que llegue, Madre, a nosotros
el Reino de Jesucristo.